La Doctora en Ciencias Orquídea Urquiola Sánchez tiene el don de ser fuerte y tierna a la misma vez. Habla pausado. Se apoya en sus manos para desmontar cuanto habita en su pensamiento. Habla y se nota la humildad de su alma, esa que se aleja de tacones finos, colecciones de bufandas y miradas de terciopelo. Habla y me recuerda al profe López Palacio, que nunca cambió aquel portafolio de la década de los 70, que nunca dejó de ser un caballero ante el auditorio, y menos un amigo para hablar de Martí.
“La Universidad de Cienfuegos «Carlos Rafael Rodríguez» (UCf) cumple sus 40 años de fundada el venidero 6 de diciembre, y nosotros hemos diseñado un programa para festejarlo. Hemos dividido las celebraciones en tres etapas: una en abril por el Bicentenario de la ciudad, otra en julio y la última a finales de 2019. A lo largo de estos meses vamos a reconocer a las personalidades que han aportado a esta institución educativa, también a los profesores, porque ninguno de los procesos pudieran desarrollarse sin ellos. Se creará la brigada estudiantil Aniversario 40 y de igual modo la graduación estará dedicada a tales festejos”, dice la nueva rectora de la UCf, en los primeros momentos del diálogo.
Desde hace tiempo las casas de altos estudios en Cuba ocupan un rol determinante en el desarrollo de la ciencia y la innovación, además de constituir ejes de transformación de las comunidades y sectores económicos de las provincias donde radican. La dirección del país reconoce la importancia de estos centros docentes y les ha pedido metas superiores.
En tal sentido, considera que “se hace cada vez más imprescindible que esta institución aumente su aporte en las innovaciones de las empresas, pero todo ello viene aparejado al desarrollo de proyectos internacionales, nacionales y del vínculo Universidad-Empresa. De igual modo le estamos concediendo a la comunicación la importancia que lleva, queremos ganar en posicionamiento en las redes sociales, páginas web, medios de prensa; o sea, difundir todo cuanto se produce en el plano académico, que no es poco.
“Ya habíamos avanzado en la imagen visual de la UCf, ahora en saludo a estas celebraciones vamos a transformar el espacio físico. Hay diseños nuevos para los salones y los exteriores; sería una remodelación casi total de la Universidad. Por ejemplo, la sede Conrado Benítez tiene aprobada una inversión, y a las facultades se les hará una instalación completamente nueva, lo cual permitirá hacer allá un gran centro de convenciones. Las tareas constructivas no quedan ahí, también incluyen la rehabilitación de los dos teatros de la UCf y la ejecución del salón Aniversario 40, el más grande de protocolo del centro. Habrá un mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo, tanto de los profesores, como de los estudiantes. Centramos nuestros esfuerzos en mejorar el espacio físico, luego vendrían otras etapas para desarrollar más proyectos en beneficio de la sociedad cubana”, esclareció con un tono optimista, de plena confianza en alcanzar las metas.
En la actualidad, la UCf tiene aprobados quince programas de posgrados, trece de maestrías y dos doctorados. “Los niveles de acreditación son los que nos dan rango de calidad, y por ello nuestro empeño de dirigir los próximos pasos hacia ese eje. En el marco de estas celebraciones, la maestría de Estudios Socioculturales fue acreditada de excelencia, mientras que la carrera de Cultura Física no solo se acreditó, sino que le dieron la condición de certificada; de esos resultados son los que queremos nutrirnos y, a su vez, expandirlos en la Universidad. Hay que apoyar a los equipos de trabajo que tengan deseos de hacer, sentido de pertenencia por la institución; hay que apoyar a ese profesor con tantos años de experiencia, y al joven también. Hoy la debilidad fundamental está en la formación doctoral, debemos potenciar la investigación e innovación para desarrollar proyectos doctorales, esa meta está muy clara”.
La unión de la antigua Universidad Pedagógica con la UCf fue en principio un proceso traumático, donde se fusionaron dos culturas diferentes del deber ser, con metodologías de trabajo distintas. Después del paso del tiempo, la nueva rectora, que lleva 26 años como docente, particulariza: “Siempre hay resistencia al cambio, pero se ha avanzado muchísimo. Estamos unidos, compactados, existe una respuesta unánime a todas las actividades. Ya no es una sede u otra, sino que es la Universidad”, agregó.
Antes de asumir el cargo actual, Urquiola Sánchez ha trabajado muy vinculada al sector empresarial de Cienfuegos, aportando herramientas e investigaciones. Ello le ha fascinado siempre, y se nota cuando habla, cuando enlaza las palabras en medio del aula. “Tradicionalmente en las universidades, el rector, antes de ser nombrado, tiene un tránsito; en mi caso no fue así, pues he dirigido proyectos de investigaciones, fui jefa del departamento de dirección y directora de Recursos Humanos; este último cargo me dio una visión integral (…). El rector no puede dedicarse a un proceso en particular, sino que debe ver la Universidad como un ente abierto, vivo; por tanto, el concepto de dirigir cambia mucho”, dice, y el reto florece en su rostro. Ella sabe que no será fácil, pero para eso tiene el conocimiento y el don de ser fuerte y tierna a la misma vez.
Por Zulariam Pérez Martí, Periódico 5 de Septiembre.

