Ángel Luis Hernández Quevedo: “Apostar por algo más grande que yo”

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Entrevista realizada a Ángel Luis Hernández Quevedo, estudiante vanguardia en su Facultad de Ciencias Sociales, y uno de los dirigentes de la FEU más destacados en la Universidad de Cienfuegos.

 

Él viste a la moda, y cada atuendo parece bien pensado. A su alrededor todo el mundo le sonríe, y cuando habla, el timbre y el manejo de la palabra denota su intrepidez. Ángel Luis no hace gala de vocabularios trillados, ni de personalidades construidas, va con su propio estilo el asumir responsabilidades para luchar por ellas, no para cargarlas al hombro.

Suele vérsele exponer en eventos científicos, apostar por los proyectos donde el impacto social sea más visible, o ganar premios relevantes en el Festival de la Clase de la Universidad. Cualquiera puede verlo desandar el campus universitario y no percibir tal ejemplaridad, porque su imagen es la de un joven de su tiempo.

Pero como si su quehacer estudiantil no fuera lo suficiente complejo, asume por segunda vez la dirección de la FEU en la Facultad de Ciencias Sociales, un desafío que ha transformado su personalidad.

“Ser portavoz representativo de los intereses de los estudiantes ante la  institución; mediar por ellos en los procesos de dirección de la Facultad visibilizar los intereses y demandas de nuestro sector, ha sido un reto total para mí. Confieso que esta responsabilidad me ha cambiado como persona, yo era muy impulsivo, y he logrado neutralizar ese tipo de comportamientos, esa expresividad exagerada, y sentirme como una persona dispuesta a servir más allá de uno mismo, apostar por algo más grande que yo”.

En el diálogo recuerda con cariño la educación de sus abuelos, a quienes debe -como dice- el “bichito” de dirigente…

“Mucho ha determinado la crianza de mis abuelos, él es Delegado, ella presidenta del CDR, me han enseñado el valor de la responsabilidad, de representar intereses populares. Todo ha influido en la actitud hacia la dirigencia estudiantil, velar por ese encargo social, y en mi caso ha sido fácil por el acompañamiento importante de la dirección de la Facultad, y de mi secretariado, todos me apoyan, todos cumplen sus funciones”.   

En la Gestión Sociocultural para el desarrollo encuentra Ángel Luis, una profesión que le apasiona, que le ha enamorado un poco más en cada curso…

“Me marca mucho el trabajo en los grupos de investigación, con los propios profesores, esto me ha abierto las puertas al reconocimiento del claustro. Me interesan los proyectos con enfoque ambientalista, también los de corte histórico, sociológico, antropológico, de género, pero hemos llegado hasta las comunidades y profundizado en sus percepciones de riesgo.  Lo ambiental, como proyecto de mi brigada, ha trascendido a estrategias educativas, sistemas de acciones”.

¿Dónde subyacen las mayores satisfacciones de tus quehaceres?

“En lo profesional mezclado con lo estudiantil, lo más impactante ha sido observar con nuestro trabajo el crecimiento de los jóvenes, conocer de cerca las experiencias de niños sin amparo filial, infantes enfermos de leucemia, palpar los cambios, las sonrisas…Y desde mi cargo, tener el privilegio de que las personas voten por mí, confíen en mi gestión, crean en mis convicciones”.

Existe hoy un fenómeno recurrente en la juventud actual: la apatía hacia los cargos y el exceso de responsabilidades. ¿Qué opinión te merece la problemática?

“Este fenómeno responde a un slogan que se asume con frecuencia hoy, aquello de -para qué si no se va a solucionar nada-. Debemos revertir eso, y empeñar voluntades para transformar esas percepciones, haciendo uso de la rebeldía que nos caracteriza como generación, ser capaces de exigir con argumentos y solidez nuestras necesidades”.

Deudas o proyecciones futuras…

“Asumir por segunda vez este mandato es contar con otra oportunidad para concretar aspiraciones aún inconclusas por falta de tiempo. Quisiera fortalecer aún más el nivel de compromiso, y la identidad de la organización en nuestra Facultad. Consolidar el movimiento científico desde la propia FEU, orientar a los estudiantes sobre los eventos para que participen, gestionar con mayor fuerza el tema de las dietas para que ellos asistan con más facilidades, afianzar el espacio de las reuniones de brigadas como ese espacio para ventilar inquietudes y problemas”.

Sin dudas, la renovación del espíritu de una Federación joven y antigua a la vez, constituye un aspecto de constante consideración. ¿Sobre qué elementos consideras necesitan aún trabajar como organización?

“Podemos contribuir a que la universidad se parezca más a su gente, a su tiempo, a sus estudiantes. Creo aún  resta incrementar el movimiento de alumnos ayudantes, de artistas aficionados. También actualizarnos más, ponernos a tono con la voluntad política del país, pero desde nuestro aporte, nuestro sello, nuestras ideas, a eso es a lo que estamos llamados”.

El diálogo con Ángel Luis trasciende esquemas, preguntas. Su carácter desenfadado y su gentileza acompañan al muchacho de responsabilidad y compromiso, quizás ahí permanece su esencia, esa que le permite ganar la confianza de quienes le rodean.

 

Por: Adriana Peña Barbieri, Gestora de Comunicación, FCS.

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