{"id":25581,"date":"2026-05-04T03:17:08","date_gmt":"2026-05-04T03:17:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ucf.edu.cu\/?p=25581"},"modified":"2026-05-04T03:18:54","modified_gmt":"2026-05-04T03:18:54","slug":"todos-los-dolores-de-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ucf.edu.cu\/?p=25581","title":{"rendered":"Todos los dolores de abril"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"25581\" class=\"elementor elementor-25581\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-30f7a3d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"30f7a3d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-51f41c4\" data-id=\"51f41c4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-054a90b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"054a90b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La esquina de Galeano y Neptuno, en la capital, ardi\u00f3 indeteniblemente. El fuego devor\u00f3 al comp\u00e1s del tiempo toda La \u00c9poca; y solo qued\u00f3 un mar de cenizas negras que quiz\u00e1 se esparci\u00f3, doliente, en el mar. Reynold Gonz\u00e1lez, uno de los saboteadores, asegur\u00f3 tiempo despu\u00e9s que se trataba de una \u201cpreparaci\u00f3n psicol\u00f3gica\u201d de la directiva de Washington. Las relaciones diplom\u00e1ticas y consulares entre Estados Unidos y la Isla, se quebraron en los d\u00edas sucesivos.<\/p><p>&nbsp;Al a\u00f1o 1961, al de la Educaci\u00f3n en Cuba, lo hirieron sin pausas. S\u00f3lidos preludios aparec\u00edan en las calles de las ciudades sin importar los horarios, y a pesar de la resistencia y apoyo del pueblo, los ataques continuaron sucediendo. El 5 de enero amaneci\u00f3 colgado a un \u00e1rbol el cad\u00e1ver de Conrado Ben\u00edtez y la Operaci\u00f3n Silencio lanz\u00f3 sobre el Escambray decenas de armas para las bandas de alzados que cosecharon el terror durante alg\u00fan tiempo.<\/p><p>Las noticias sobre una posible agresi\u00f3n norte\u00f1a asecharon como nubes negras sobre los hogares, mientras Kennedy soltaba al le\u00f1o 4 millones de d\u00f3lares que servir\u00edan para financiar la invasi\u00f3n. La primavera se colocaba en el colimador y a la vez, maduraron todos los frutos a golpe de atentados. El almac\u00e9n de tabaco Rothschild Samuels, de Dragones 108 tambi\u00e9n ardi\u00f3; esa misma noche estallaron bombas en Villa Clara y La Habana.<\/p><p>L\u00e1zaro Garc\u00eda Granados, miliciano, fue asesinado. Seis balas impactaron contra su cuerpo desde un auto en movimiento. Incendiaron veh\u00edculos p\u00fablicos y en la Universidad de La Habana, sitio de reuni\u00f3n de cientos de j\u00f3venes, cay\u00f3 el techo de un autom\u00f3vil debido al estallido de una bomba.<\/p><p>Por la \u00e9poca, Guatemala era un nido de mercenarios. Quince mil camisas eran procesadas diariamente para los entrenados. La cifra creci\u00f3 por semanas. Aeronaves violaban los cielos cubanos para lanzar propagandas contrarrevolucionarias en barrios capitalinos, y el mensaje incitador de violencia se repet\u00eda al descender. Para febrero, maniobras b\u00e9licas con un extendido programa militar, se pusieron en pr\u00e1ctica en el Caribe. \u201cAl asunto cubano y a la exportaci\u00f3n de su revoluci\u00f3n a Am\u00e9rica Latina\u201d, el gobierno de Kennedy le daba alta prioridad.<\/p><p>Una profesora y siete alumnos fueron alcanzados por otra bomba. La Nobel Academy, situada en la Calzada de 10 de Octubre, expeli\u00f3 fuego por cada ventana. Los petardos en La Habana no cesaron, y mercenarios que intentaban desestabilizar el orden interno en las ciudades tampoco. El centro comercial Sumesa, del reparto Altahabana, tambi\u00e9n estall\u00f3. La fuerza expansiva pulveriz\u00f3 las vidrieras y los da\u00f1os ascendieron a 2 mil pesos. En una tuber\u00eda de San Julio y San Quint\u00edn, y en el Ministerio de Trabajo, dorm\u00edan otras dos bombas.<\/p><p>&nbsp;Para marzo del 61 la sospecha de la invasi\u00f3n dej\u00f3 de serlo, el Wall Street Journal public\u00f3: \u201cNo es un secreto que los estados Unidos est\u00e1n suministrando armamentos y equipos a los contrarrevolucionarios cubanos en las monta\u00f1as del Escambray (\u2026), y entrenando a mercenarios en la Florida y Guatemala\u201d. El New York Herald Tribune, por su parte, anunciaba: \u201cEn las pr\u00f3ximas semanas se realizar\u00e1n invasiones simult\u00e1neas en diferentes puntos de Cuba\u201d. En la base Retalhuleu el movimiento de aviones reapareci\u00f3 de maneras exageradas, y unos vuelos diarios a la Base Naval de Guant\u00e1namo continuaban vaticinando alg\u00fan ataque.<\/p><p>La zona posible de la irrupci\u00f3n fue conocida en los d\u00edas que siguieron, la zona pantanosa de la Ci\u00e9naga de Zapata era la m\u00e1s proclive. El Puerto Cabezas, en la costa Atl\u00e1ntica de Nicaragua, se levantaba como la base principal para la agresi\u00f3n. Abril lleg\u00f3. Los talleres de las revistas \u201cVerde Olivo\u201d y \u201cVanidades\u201d estallaron a mitad de la noche y otro explosivo fue colocado en los portales de la tienda El Encanto; para el 14 de abril el fuego termin\u00f3 devor\u00e1ndola.<\/p><p>&nbsp; Al d\u00eda siguiente, aviones B-26 de la fuerza enemiga despertaron con proyectiles a Santiago de Cuba, La Habana y San Antonio de los Ba\u00f1os. Al mismo tiempo, otros invasores zarpaban desde Nicaragua hacia Playa Gir\u00f3n.<\/p><p>La medianoche dio sus propias voces de alarma al divisarse en el cercano horizonte varias luces que le resultaron sospechosas a quienes estaban en la zona. Un total de siete barcos llegaron a tierras cenagosas disparando constantemente.<\/p><p>Una escuadra del Batall\u00f3n 339 de Cienfuegos estaba ya en Gir\u00f3n; ellos fueron los primeros en enfrentarse a las hordas invasoras. Las fuerzas cubanas se fueron movilizando a medida que avanz\u00f3 la madrugada. Al finalizar el primer d\u00eda, la Fuerza A\u00e9rea Revolucionaria, logr\u00f3 hundir 4 barcos y derribar 5 aviones enemigos.<\/p><p>&nbsp;El d\u00eda 18 el ataque avanz\u00f3 hasta Playa Larga, pero fueron detenidos por las tropas rebeldes y distintos batallones que se incorporaban. Para el 19 fueron derribados un total de 12 aviones B-26 de los invasores y a los \u00faltimos enemigos se les hizo un cerco y se les fue capturando poco a poco (un total de 197 prisioneros).<\/p><p>En 72 horas lograron neutralizarse el total de los atacantes. La victoria repercuti\u00f3 much\u00edsimo en los escenarios mundiales; era como si un mosquito hubiera derribado, en plena batalla, a un gran mamut.<\/p><p><em><strong>Elaborado por la Direcci\u00f3n de Comunicaci\u00f3n Institucional. UCf.&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La esquina de Galeano y Neptuno, en la capital, ardi\u00f3 indeteniblemente. 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