En la Universidad de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez (UCf) se sueña despierto. Todos coinciden en que es casi una condición para ser residente de sus instalaciones. Pero se hace con los pies en la tierra y los ojos en el futuro.

Cada logro de sus más de cuatro décadas de existencia fue primero una ilusión. Por eso no se cierran ante esas fantasías individuales que luego se tornan propósito de todo el colectivo: espejismos por los que luchan hasta tocarlos con las manos.

Para Vladimir Puentes Pérez, estudiante de cuarto año de Ingeniería Mecánica, la UCf tiene toda la «locura» que espera vivir cualquier joven en sus años de pregrado, pero también convoca y ejecuta los más cuerdos proyectos que deciden el futuro de la provincia y el país.

Para aprender y enseñar

El modelo de educación y formación de profesionales de la casa de altos estudios sureña tiene entre sus preceptos fundamentales mantener vínculos estrechos con las empresas, la sociedad y los gobiernos, una tríada que al decir Orquídea Urquiola Sánchez, rectora de la UCf, les ha permitido alcanzar los resultados que exhiben hasta este momento.

«Hemos establecido convenios con casi todas las entidades del territorio. A partir de las necesidades de desarrollo territorial municipales y provinciales, hemos articulado las líneas y proyectos de investigación de la formación de pregrado, posgrado y doctoral para dar respuesta a esta demanda», agregó Urquiola Sánchez.

La ciencia y la investigación son fundamentales en el modelo de educación y formación.

Hasta el mes de mayo del presente año, han rubricado convenios de colaboración con 135 entidades y empresas del territorio. De ellos, 73 pertenecen a sectores estratégicos como la agricultura, la industria azucarera, energía y minas y la construcción. Además se han conformado 112 unidades docentes.

Urquiola Sánchez especificó que entre las principales instituciones del territorio con las que mantienen estrechos lazos se encuentran la Empresa Oleohidráulica José Gregorio Martínez, Acopio Cienfuegos, la Empresa Constructora de Obras de Arquitectura número 37 y el Grupo Azucarero Azcuba.

De tales alianzas han surgido proyectos de economía creativa como Trazos Libres, que transitó por las etapas de proyecto comunitario y desarrollo local, y hoy «ha trascendido a la nueva forma de zona que se pretende a nivel de actuación en comunidades.

«Todo esto motivó el 1er. Taller de Industrias Culturales Creativas, que tendrá su segunda convocatoria a finales de año», declaró Dunia María García Lorenzo, vicerrectora de Investigación y Posgrado de la UCf.

Llevar el aula al campo

Impactar en la agricultura sostenible con un enfoque agroecológico, que permita mejorar las condiciones de los cultivos e incrementar los rendimientos a partir de técnicas sostenibles de producción de alimentos, constituye el objetivo del Centro de Estudios para la Transformación Agraria Sostenible (Cetas), próximo a cumplir dos décadas.

Yhosvanni Pérez Rodríguez, director del Cetas comentó que apoyaron el movimiento Sembrar Con-Ciencia, a partir de la implementación de las 63 medidas, y participan en otras tareas vitales para la nación.

El Cetas se encuentra en un proyecto líder que coordina el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, el cual también conforman otras provincias. «Con esto hemos logrado que desde la innovación agrícola local la universidad se vincule con los escenarios agrícolas y con los campesinos, para formar capacidades que permitan trabajar en la producción de alimentos, la conservación de semillas, la elaboración de alimentos y los recursos filogenéticos, teniendo en cuenta el enfoque de género», dijo Pérez Rodríguez.

Otras labores asociadas a programas territoriales y sectoriales evidencian la pertinencia de este centro. Es el caso del diagnóstico y propuesta de alternativas de control para los moluscos plaga, que causan daños severos en los organopónicos, fundamentalmente a las hortalizas.

De conjunto con la Facultad de Química-Farmacia y la de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV) y el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (Censa) investigan métodos de control para las plagas de almacén, a partir de aceites esenciales y extractos de plantas; es decir, bioproductos. «El objetivo es lograr que nuestros campesinos puedan guardar granos y semillas con estabilidad», expresó Pérez Rodríguez.

Ciencia con energía

El Centro de Estudios de Energía y Medio Ambiente (CEMA) nació en 1994, en la Facultad de Ingeniería, fundadora de la UCf. Ha ido reajustando sus líneas de investigación en consonancia con las aspiraciones del país de cambiar su matriz energética hacia las fuentes renovables (FRE).

Se especializan en el estudio del aprovechamiento de la energía solar, la de más potencialidades en la provincia de Cienfuegos.

El CEMA asume dos prestigiosos programas de maestría en Producción más Limpia y Eficiencia Energética, esta última con visible influencia en el territorio. «Se ha visto el impacto en más de 90 empresas y entidades de la provincia. Hoy conjugamos este programa con un proyecto nacional, que es lo ideal para que los logros sean tangibles», comentó Zaid García Sánchez, director del CEMA.

El directivo reconoció que mantienen relación con la Refinería de Petróleos Camilo Cienfuegos, la Empresa Eléctrica y la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (Onure), «que nos han traído muy buenos dividendos. Nosotros ganamos experiencia práctica y ellos científica. Es muestra fehaciente de cuánto se puede hacer cuando hay un buen vínculo universidad-empresa».

«Nos quedan caminos por explorar, y uno de ellos tiene que ver con la cultura energética y ambiental: lograr desde edades tempranas una disciplina que aún no tenemos en cuanto al manejo y cuidado del medioambiente», comentó.

El equipo de profesores y estudiantes investigadores del CEMA se ha enfocado también en los estudios sobre el uso eficiente de la energía en los sistemas accionados por motores. Algo que, refiere García Sánchez, lleva mucha inversión y se encuentra al nivel de países del primer mundo.

«Pero tenemos fuertes publicaciones en revistas de prestigio internacional, así que ya estamos preparados para asumir un proyecto de investigación de conjunto con alguna universidad internacional, para tratar de utilizar este equipamiento en cualquier industria cubana», precisó.

«Siempre manejamos la idea de que los centros de investigación son para soñar. Tiene que haber ciencia que tribute al desarrollo que necesitamos hoy, pero también mirar cinco, diez años hacia adelante, lo que puede estar demandando el territorio», concluyó García Sánchez, al referirse al ojo previsor que debe tener la ciencia cubana, que no está muy lejos de soñar.

Universidad por dentro 

En cifras

  • 36 programas de Pregrado
  • 15 programas de Maestría
  • 4 programas de Doctorado
  • 3 especialidades
  • + de 6 400 estudiantes
  • 130 convenios de colaboración internacional
  • 5 Centros de Estudios
  • 1 Centro de Idiomas

Líneas de investigación

  • Desarrollo local
  • Energía, tecnología y medioambiente
  • Estudios históricos y socioculturales
  • Perfeccionamiento de la Cultura Física
  • Transformación agraria sostenible
  • Transformación de los procesos educativos
  • Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología

Por Laura Brunet Portela

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