La Universidad de Cienfuegos (UCf) Carlos Rafael Rodríguez consolida de manera paulatina su quehacer integral. Gradualmente se ha convertido en una institución muy prestigiosa que enaltece a la Educación Superior en Cuba y deviene bastión del conocimiento en esa provincia.

Uno de sus resultados más sobresalientes y reconocidos es el vínculo que ha establecido de manera directa con la vida social y económica y dentro de él sobresale el establecimiento de convenios de trabajo con empresas e instituciones diversas de ese territorio, los cuales son considerados mutuamente ventajosos.

La Doctora en Ciencias Orquídea Urquiola Sánchez, rectora de esa casa de alto estudios, explicó a Trabajadores que se han establecido más de 140 de ellos. Unos 73 son con sectores estratégicos y se han organizado 112 unidades docentes.

Entre los organismos principales que han establecido nexos figuran los ministerios de la Agricultura, de Energía y Minas y de la Construcción, así como el Grupo Azucarero AzCuba. Sobresalen por mantener lazos estrechos de colaboración las empresas Oleohidráulica José Gregorio Martínez, Constructora de Obras de Arquitectura (Ecoa) número 37, Acopio y las pertenecientes a AzCuba.

¿Cuáles son las características fundamentales de los convenios y qué significan?, preguntamos a la rectora de la UCf.

“Formalizan las relaciones entre las empresas y/o instituciones con la Universidad. Tienen como principio el intercambio y la colaboración que trae consigo el crecimiento y desarrollo de ambas partes.

“Gracias a ese vínculo se puede garantizar el componente académico, laboral e investigativo de las carreras; desarrollar proyectos de investigación y de innovación de interés, y mantener actualizados a los profesores, investigadores y estudiantes sobre las nuevas tecnologías y las problemáticas reales del tejido empresarial, donde se encuentra el escenario ideal para desarrollar las investigaciones e innovaciones.

“La entidades aportan sus recursos humanos con amplia experiencia, infraestructura y tecnologías. En esa dinámica posibilita la superación, actualización y desarrollo de sus profesionales y se apropia de toda la generación de conocimientos y transferencia de tecnología que posibilita la Universidad.

“Es un proceso de intercambio permanente donde se logra que ambas partes trabajen juntas en la solución del banco de problemas que tienen las empresas a partir de sus prioridades. La Universidad interviene con equipos multidisciplinarios, a los cuales se integran los trabajadores de las entidades, con sus experiencias, y consiguen las soluciones más efectivas a los problemas actuales, e incluso la construcción de una visión de desarrollo futuro. En ese accionar la empresa se convierte en el escenario práctico para la formación y desarrollo de los profesionales.

Sobre las perspectivas en ese sentido expresó que son amplias y retadoras. “Se ha despertado un gran interés en el sector de la producción y los servicios por tener a la Universidad como un aliado en las proyecciones de sus estrategias futuras y en la solución de las problemáticas actuales. Y a su vez la Universidad ve abiertas muchas oportunidades de crecimiento y posibilidades de aportar al desarrollo del territorio y del país”..

Esa interconexión se ha convertido en una necesidad estratégica para el desarrollo mutuo. Solo así podrá contribuirse de manera eficaz al cambio tecnológico y al desarrollo local y del país, al incremento de la productividad del trabajo, a alcanzar un mayor impacto de la innovación en el desarrollo y, por tanto, en el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.

Tomado de Trabajadores

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