En un contexto marcado por limitaciones económicas, presiones externas y un bloqueo que dificulta hasta el acceso a herramientas básicas de desarrollo, un grupo de jóvenes cubanos ha asumido lo que muchos considerarían una utopía: crear tecnología de calidad, pensada para Cuba y hecha en Cuba. Detrás de este esfuerzo está Z17, la empresa responsable de tres aplicaciones que ya forman parte del imaginario nacional: toDusPicta y Apklis.

Somos un aliado tecnológico de las familias cubanas, que se ha enfocado en darles alternativas criollas y económicas a las aplicaciones que más se consumen hoy a nivel internacional, explica Kevin Castro Rodríguez, presidente de Z17. «Asumimos el gran reto de demostrar que sí se puede hacer tecnología de calidad desde Cuba, para Cuba y con Cuba».

Aspiramos a ser una pieza útil dentro del engranaje informático y de desarrollo tecnológico de la nación. Una pieza que funciona, se mantiene, mejora y está disponible cuando la gente la necesita. Si nuestro trabajo ayuda a que más cubanos estén conectados, informados y entretenidos con herramientas propias, entonces estamos cumpliendo. El protagonista no es Z17, es la gente que usa nuestras apps a diario. Nosotros solo ponemos la tecnología.

Los jóvenes desarrolladores cubanos detrás de toDus, Picta y Apklis, tienen entre sus principales objetivos contribuir a la soberanía tecnológica a partir de reducir la dependencia de plataformas extranjeras, creando alternativas propias que garanticen la comunicación, el acceso a la información y la distribución de software en el entorno nacional.

Además, en palabras de su Presidente, hoy trabajan para que estas aplicaciones no sean islas, «sino un conjunto digital donde los servicios se complementen y potencien entre sí». De ahí que también contribuyan a garantizar el mayor acceso posible a la información nacional, con costos mínimos a partir de alianzas estratégicas con nuestro operador de red, Etecsa.

Lo que comenzó como proyectos independientes ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema digital que hoy utilizan millones de cubanos. La filosofía es clara: no se trata de competir por competir con gigantes como Google o Meta, sino de ofrecer alternativas funcionales que respondan a realidades muy concretas: conectividad limitada, necesidades locales y, sobre todo, soberanía de datos.

toDus: la mensajería con sello cubano

Con más de 50 actualizaciones desde su creación, toDus se ha consolidado como la alternativa nacional a WhatsApp. La aplicación permite mensajería instantánea, grupos, canales, llamadas de voz y video (aún en fase beta), y sincronización web. Pero su principal ventaja competitiva radica en algo que ninguna plataforma extranjera puede ofrecer: los mensajes de texto son gratuitos gracias a un acuerdo con Etecsa, y los paquetes de datos para enviar multimedia cuestan solo 25 CUP por 600 MB.

«Trabajamos en optimizar la velocidad de los mensajes, mejorar la sincronización de contactos y perfeccionar las llamadas», detalla Castro. Una de las funcionalidades más valoradas es la búsqueda por alias (nombre de usuario precedido por @), que protege la privacidad del número telefónico. Aunque los usuarios han pedido mejorar la búsqueda por número, el equipo ya trabaja en ello.

Picta: del entretenimiento a la vitrina cultural

Lo que nació como una simple galería de videos se ha transformado en una plataforma de streaming con identidad propia. Picta es hoy un espacio donde artistas, humoristas, músicos, periodistas y medios estatales comparten su contenido sin depender de algoritmos foráneos que muchas veces opacan lo nacional.

«Muchos creadores nos aseguran que Picta es el único lugar donde su contenido llega sin que un algoritmo extranjero lo opaque», comenta Castro. La plataforma ofrece recomendaciones personalizadas, canales temáticos y calidad de streaming optimizada para las condiciones de conectividad del país. Está disponible para Android, Android TV y web.

Apklis: la puerta de entrada al software cubano

Si toDus es la comunicación y Picta la cultura, Apklis es la infraestructura. Esta tienda de aplicaciones nació para resolver un problema concreto: la necesidad de un repositorio de apps cubanas para Android. Hoy es un catálogo con miles de aplicaciones, desde juegos hasta herramientas productivas, que incluye actualizaciones automáticas, sistema de pagos nacionales y un espacio para que los desarrolladores locales puedan monetizar su trabajo.

«Apklis se ha convertido en la principal puerta de entrada al mundo de las apps nacionales para millones de cubanos», asegura el presidente de Z17. A través de esta plataforma se distribuyen no solo las aplicaciones de Z17, sino también otras esenciales como Transfermóvil, Enzona, Viajando o Ticket.

¿Por qué son esenciales en 2026?

Kevin Castro no duda al calificar estas aplicaciones como herramientas de resiliencia en el contexto actual. «Cuando hablamos de si estas aplicaciones son esenciales, hay que ver el contexto real que vive el país: bloqueo económico, presiones externas, limitaciones energéticas y de conectividad, unido a un entorno internacional cada vez más hostil».

En ese escenario, cada aplicación cumple un rol estratégico:

  • toDus garantiza que los cubanos tengan una opción de comunicación que no depende de decisiones tomadas a miles de kilómetros. «WhatsApp es una gran herramienta, pero depende de lo que decidan en Estados Unidos. Nosotros ofrecemos una alternativa que camina con nuestros propios pies, con ingenieros cubanos que pueden responder a cualquier contingencia porque estamos aquí, con los mismos problemas y las mismas ganas de resolver».

  • Picta asegura un espacio para la información y la cultura nacional. «En momentos de crisis, la información y la cultura son esenciales. Picta es el espacio donde lo cubano tiene garantizado su lugar».

  • Apklis funciona como un almacén digital autónomo. «Si se profundizan las restricciones y el acceso a tiendas globales como Google Play se complica aún más, Apklis seguirá ahí, firme, distribuyendo las herramientas que el cubano necesita para trabajar, estudiar y vivir».

    Soberanía tecnológica: mucho más que una palabra

    Para Z17, la soberanía tecnológica no es un concepto abstracto, sino una realidad tangible en el día a día de los usuarios. Se traduce en cinco pilares fundamentales:

    1. Los datos se quedan en Cuba. Cuando un usuario usa toDus, su información no viaja a servidores en Estados Unidos, Europa o cualquier otro lugar. Está en servidores cubanos, lo que garantiza privacidad real y evita que terceros utilicen los datos con fines comerciales.

    2. El servicio no depende de decisiones externas. «Tenemos la tranquilidad de que toDus no va a desaparecer de la noche a la mañana porque a alguien en otro país se le ocurra. Nuestros servidores e ingenieros están aquí, las decisiones se toman aquí».

    3. Se crea capacidad nacional. Cada programador que trabaja en Z17, cada desarrollador que publica en Apklis o artista que sube contenido a Picta, está construyendo talento que se queda en Cuba. «Eso también es soberanía: que el conocimiento y la capacidad de crear tecnología no tenga que buscarse afuera, sino que se cultive aquí».

    4. Acceso continuo garantizado. Mientras que Google puede tener restricciones o problemas de acceso, Apklis asegura que el cubano siempre tenga un lugar donde conseguir las aplicaciones que necesita.

    5. Tecnología adaptada a nuestras condiciones. Las aplicaciones extranjeras están diseñadas para otros contextos, economías y culturas. Las nuestras son creadas con consumo de datos eficiente, precios en moneda nacional y contenido que nos representa. «Eso también es soberanía: que la tecnología se adapte a nosotros, no nosotros a la tecnología».

En un contexto donde la desinformación y las campañas de descrédito son frecuentes, Z17 ha hecho de la seguridad y la privacidad un pilar fundamental.

«Todas nuestras plataformas tienen encriptación. La información viaja protegida, como si fuera un sobre cerrado que solo el destinatario puede abrir», explica Castro. Además, utilizan firewalls de última generación y cuentan con un equipo de especialistas en ciberseguridad graduados de universidades cubanas.

El hecho de que los servidores estén en Cuba añade una capa adicional de tranquilidad: «La información no sale del país. No está en servidores de Estados Unidos, ni de Europa, ni de ningún lugar donde otro pueda decidir sobre ella. Aquí la manejamos nosotros, con nuestras leyes».

Castro es honesto sobre las limitaciones: «No voy a decirle que somos invulnerables. Eso no lo hace nadie con honestidad en el mundo de la tecnología. Pero sí puedo decirle que hacemos todo lo que está a nuestro alcance, con los recursos que tenemos y con el talento que hemos formado, para que los datos de nuestros usuarios estén lo más protegidos posible».

Con información del Periódico Juventud Rebelde.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

quince + quince =

3 + = 6